En el principio fue la luz…

Decidí hacer un conjunto de retos creativos e iniciar con «Piche cumbión bien loco.» Consiste en armar una playlist con la idea que alguien que no te conoce pueda saber de ti solo con escuchar las canciones:

1

En el principio fue la obligación de la existencia, drenar el líquido amniótico. Mi primer recuerdo es ver un haz de luz tocando los motes de polvo que rebotaban dentro de las paredes de la habitación. Introduciéndose cálida y triangular para inaugurar mi conciencia.

2

Ser mi propia hija. Mi experimento. Mi creación. Mi Prometeo encadenado. Hongo criado por todxs sin seguridad de raíz. Alien-cyborg. Niña salvaje.
No descenderé, en la infancia ya llegué a lo más profundo.

3

Un cuerpo desde donde brota la conciencia. El dolor de un ser sensible: concreto. Nada es eterno. Por la muerte aprendí del deseo, del tiempo, del susto, de la brevedad del amor.

4

La caída. Heredar el abismo. Condenar a la barbarie ¿Para qué mantener vivo este círculo del hambre? El dolor y lo divino. El placer de errar con el mismo error: el sueño del lenguaje. Decir para resucitar lo que ya no es, para inventar lo que no fue.

5

Once scapegoat always scapegoat. La incursión al destierro. La negligencia me enseñó a saciar la sed con mi propia sangre.

6

Respirar la cicatriz: el tiempo. Cómo duele no morir.

7

Barcos de papel. Origami. La experiencia del amor correspondido. El eros que brotó de la feminidad. Mujer contra mujer. Y florecí.

8

Caos para destruir lo que fui. Incendiar el fuego. Vagar el abismo. Ponerse en riesgo.

9

La comunidad de los que no tienen lugar. Pertenecer a alguienes y algos. Hablar la misma lengua. Conectar. Disolverse en el gran Otro.

10

Agua. A-mar. Amor con todas las letras. Un brote que inicia con una gota para continuar como fuente inagotable de deseo. Y nosotros bebíamos de esa agua…

11

Queríamos comernos vivos. Pero nuestra piel no alcanzaba a nuestras bocas. Tu miedo me encerró, me ultrajo, me deshizo. Me querías de espumas, me querías de nácar, me querías casta. Cuando la carne se tornó quedé enredada y no supe salir.

12

La intensidad de la catástrofe me llevo de vuelta a un lugar donde todo estaba roto. La belleza de la muerte está en volver a nacer.

13

Entre la nada encontré la certeza del cuerpo y su respiración. Cuerpo querido que jamás me ha abandonado, su fuerza, su amor, su benevolencia para estar ahí. Escoger la presencia, asumir la eternidad de la materia.

14

Ruido. Desorden. Es la vida sucediendo. Tuve que aprender todo por primera vez. El movimiento. El afecto. El discurso ¿quién soy yo? ¿qué es el mundo? ¿cómo engullo comida sin tragarme la lengua? ¿por qué sentir apetito se parece a tener un vacío dentro? ¿los ángulos que trazo me acercan o alejan? ¿siempre ha brillado el sol así de alto? ¿y los animales e insectos han estado así de cerca? ¿por qué duele así el filo de una aguja? ¿es natural sentir la cotidianidad tan embriagante?

15

Reino fungi. Reino onírico. Reino oráculo.
Interrelaciones de sueños y posibles.
Todo puede suceder, qué angustia.

16

La vida persiste cuando una se entrega con vocación. Y aún así la fuerza más grande es el amor que en mí florece, me sobrevive, me levanta, me pone en busca. La atención como forma receptiva y abierta de estar en el mundo. Quiero ser generosa con todo lo que existe aun en tribulaciones mentales. Si el amor no es la llave, rascar hasta que sea. La esperanza es mi pulso para que la desgracia no me configure.


Posted

in

by

Tags:

𓆑

Deja un comentario