Este texto fue publicado en mi viejo blog.
Escrito durante el primer año del encierro. Quise resucitarlo aquí.
Si dos mil veinte fuera una canción sería Crimson and Clover de Tommy James & The Shondells, especialmente alrededor del minuto 4:36. Over and over… over and over… over and over. Para mí la música es una letanía de supervivencia[1].
Compartirla, además de parecerme un gran acto de amor, es desear vida. Mi relación con ella mantiene su aura primitiva e infantil. He aquí lo que me permitió la vida durante el encierro. Fue un mal circo, pero al menos nos dio pan.
Fetch the bolt cutters. Fiona Apple

Después de esperar ocho años, regresa Fiona Apple con su característica rabia percusiva y sensibilidad. Necesité de un encierro físico para poder ver que yo también era una bestia cautiva atrapada por la tristeza y la soledad. Fetch the Bolt Cutters habla de librarse de la propia jaula que construiste para protegerte. En este álbum Fiona decidió hacer las percusiones, este es el sonido de su cuerpo, el sonido de quien se apropia de su rabia y sus errores. Son estas el golpe con los puños en una desesperación por salir, son estas las que sacuden al cuerpo en un alarido de terror y son estas las que, en la canción final On I go, adquieren el paso acompasado y firme de quien logra salir para continuar su camino. Experimentar este álbum es romperse y romper: las ventanas, las puertas, la imagen que el mundo dijo que eras y creíste.
Sus lyrics se distinguen por su honestidad cruda, precisión y lucidez. Hace un guiño a Kate Bush: I grew up in the shoes they told me I could fill. Shoes that were not made for running up that hill. También refiere a su propio arcano en el Tarot, el ermitaño: And I’m alone on the summit now. Trying not to let my light go out. Sus palabras se desgarran en jirones para sacudirnos con violencia: Well, Good morning. Good morning. You raped me in the same bed your daughter was born in. Expresa el coraje que nos yergue el dorso: Kick me under the table all you want. I won’t shut up. I won’t shut up. Escupe con cólera la blasfemia cotidiana: I resent you for presenting your life like a fucking propaganda brochure. En On I go deja que se deslice el Ah, fuck, shit de cuando perdió un momento el compás. Este álbum necesitó ocho años para poder emerger del suelo y nacer, es un organismo vivo que marcha a su propio ritmo.
Symphonik. Thievery Corporation

Este apartado lo iba a dedicar a Saudade de Thievery Corporation porque oh desolação, pero el álbum de 2020 es bellísimo: una delicia que no deja de saborearse aun cuando ya habíamos probado las canciones. Es un arreglo con la Orquesta FILMarmónica de Praga. Traza una oscilación entre géneros; sutil, experimental, atmosférica, fluida, sensual.
Baphomet. John Zorn

John Zorn tiene álbumes que son películas auditivas. De los lanzamientos de 2020 sólo he tenido la oportunidad de escuchar Baphomet. La variedad de sonidos, la capacidad dramática, el paso de metales triturándose hasta brotar en un sonido ceremonial. Un orden caótico que cruje con efervescencia hasta restaurar el equilibrio del cuerpo. Un juego de sensaciones plegando precipitadamente una sobre otra hasta introducir un silencio culminante.
R I S E. WILLOW y Jahnavi Harrison

Estaba bellamente conmovida y este EP me encontró para musicalizar mi sentimiento. Su equivalente es la golden hour: los rayos dorados pasando por la ventana de mi habitación mientras siento a mi niña interior disfrutando el ahora con los risos y talones sucios. Las letras tienen varias referencias al Bhagavad Gita y otros textos sagrados que desconozco. Un auténtico canto a la vida.
The raging wrath of the easter bunny demo. Mr. Bungle

Un regreso que sabe a nostalgia de una época donde la Teen Angst crecía a mis expensas y la vida importaba más por el centelleo de un riff o el cinismo de una letra. Llevaba años alejada del trash así que desempolvé del olvido la rabia y la ironía para darme un descanso de la seriedad propia. Adrenalina y diversión con la que combatí los días más pesados de 2020.
Everything sucks. Everything is beautiful. Princess Nokia

Princess Nokia hace un doble-álbum que refleja su naturaleza geminiana, recuerda la dualidad de la vida y la neutralidad del universo. Everything sucks es un álbum franco, combativo, frenético, ecléctico. Tiene influencias old hip-hop, nu-metal, punk: los 90’s, el periodo de infancia de Destiny. Los lyrics integran su autonomía, espiritualidad y rebeldía, además, su historia como mujer afro-indígena huérfana y outsider.
Las tres primeras canciones que abren el álbum nos sitúan en un espacio maniático, Destiny canta con frenesí. Poco a poco el ritmo vira hacia un rap rápido con bajos de hip-hop. La canción que cierra el primer álbum, Just a Kid, es introspectiva, personal, sincera.
Los lyrics comienzan a tornarse más festivos, permiten el paso a Everything is beautiful que transiciona a un lo-fi alegre y funky donde aborda la misma historia desde una perspectiva diferente. El álbum es más ligero, narra un tiempo más actual. También hay una diferente inclinación hacia los estilos musicales.
Cada canción de Everything sucks se corresponde con una de Everything is beautiful, establece así la línea contradictoria de su propia dualidad. Asimismo, The conclusion puede ser la canción de cierre como una introducción. Es un álbum circular que muestra el entendimiento que tiene de sí misma y del mundo.
Mestarin kynsi. Oranssi Pazuzu

La posibilidad de crear materia negra con medios puramente humanos está en este álbum, se pueden sentir las ondas gravitatorias curvándose sobre uno. Las entonaciones guturales son el punto de partida de una expresión sonora apocalíptica, el synth disolverá el lenguaje en una fuerza vertiginosa. La diferencia de géneros encuentra su propia cadencia. Sofocante, cósmico y siniestro como el vacío. La versión en vivo es mucho mejor.
KiCk I. Arca

El réquiem de una ensoñación. Pop, techno, industrial, flamenco, reggaetón. Etéreo y vibrante. Alejandra nos enseña las ventajas de aventurarse a fluir dentro del laberinto interno, desenredarse de las formas a través de una lirica psicodélica.
UNLOCKED. Denzel Curry y Kenny Beats

Un comic sónico: articulación elíptica y yuxtaposición de beats, samples, interpolaciones, rimas, ruidos. El corto animado va sobre la filtración del álbum y la aventura de recuperarlo canción por canción. En este viaje abunda la nostalgia futurista de quienes nacimos en los noventa, hay referencias a caricaturas viejas, manga, videojuegos. Un terror onírico en los beats con la versatilidad de Denzel en las letras y la potencia en las barras. Salió antes del encierro pandémico así que tuve la oportunidad de tirar unos jabs a ritmo.
Plastic hearts. Miley Cyrus

Andy Warhol alguna vez dijo “Amo el plástico, quisiera ser plástico”. Entendía el poder de transformación física de este. El plástico es una sustancia alquímica donde la materia se va haciendo vulnerable hasta que se encuentra inundada de rigidez. Es revocable y estilizado. Le pertenece la sensación de ser algo real al mismo tiempo que tiene un ser performativo ¿Quién pensaría que la materia más espiritual, más pura y con más carácter a su vez fuera la más contaminante, la más cotidiana y la que tiene más disponibilidad?
En 2019 salió Nothings breaks like a heart, todos los fines del mundo que caben dentro de un corazón roto. Al igual que el plástico, el corazón posee una naturaleza admirable: sedimenta nostalgias y confesiones sin perder la juventud. Miley enuncia desde la nada, desde un lugar que es más idea y recuerdo de lo que ya no está. Lo femenino es receptivo, la repetición puede carecer de autenticidad. Sin embargo, lo cliché no pierde su carácter de verdad, esta no cede ante la propiedad privada, es comunal.
Todas las canciones en este álbum me recordaron a otras, la más obvia es el símil entre Physical de Olivia Newton John y Prisioner. Miley coverea a Debbie Harry, Dolores O’Riordan y Stevie Nicks. Tiene colaboraciones con Billy Idol y Joan Jett. Heroínas del rock que permanecieron verdaderas a sí mismas. Este álbum nos ofrece algo más profundo y compasivo, el sonido reverbera cierta familiaridad con himnos de los 80’s e incluye la influencia de las voces del punk rock. Dentro surge una conversación colectiva que difumina la rígida línea de autoría y originalidad.
House of Zef. Die Antwoord

El sonido del retiro. Una colaboración con varios artistas sudafricanos. La amplitud de colaboraciones hace que el álbum carezca de cohesión. A juzgar por la portada y el título de la canción de cierre No.1, donde se lee la doble acepción de «número uno» en el sentido que alguien es el mejor. Asimismo, no-one signfica «nadie». La falta de cohesión es adrede. El álbum se inspira en la palabra «Simunye» que significa «somos uno» en zulú. Todo está conectado a un todo. No somos nada.
Existential reckoning. Puscifer

Enigmático con beats funky, voces y sonidos que parecen retro a la vez que alienígenas: una fantasía compulsiva. El sarcófago eléctrico y experimental del tango apocalíptico en el que danza el mundo. It’s gonna be alright, tho.
Calambre. Nathy Peluso / All woman. Hurricane G

Cuando salió Calambre, lo que hice inmediatamente después de escucharlo fue mandarle mensaje a una amiga: “¿cachaste las referencias?” Un par de años atrás estuve traumada con Nathy Peluso, al grado de hacerme una tote donde bordaba el estribillo de corashe en boca de Hegel. En la música y el cine asumo una postura hedonista, es lo único que me da apetito de vida. Alguna vez fui seducida por el sueño del absoluto, las medias tintas me parecían una falta de compromiso ante la vida. Me esforzaba en sostener una postura maniqueísta y una congruencia total. Ya no.
Calambre ha sido un álbum que me ha permitido conocer otros artistas y géneros. Para mí, la palabra cobra vida cuando el cuerpo que la enuncia la experimenta. Hurricane G tiene versatilidad en su expresión, es original en la medida que en su canto, en el ritmo y en el flow se percibe su experiencia como mujer boricua viviendo en un barrio de Nueva York. Esta realidad vivida no se le puede quitar. También fue auténtica al ser una MC de los noventa que abordó temas sobre relaciones abusivas y poder personal.
Sin duda, el personaje de Nathy se construyó gracias a lo que le fue posible copiar de G. Como se ha señalado en los medios, la crítica hacia ella no es por experimentar con distintos géneros sino por asociarlos y crear una imagen caricaturizada de quiénes suelen hacerlos. Reduciendo así sus experiencias, por ejemplo, de los afrocaribeños. Me interesa más analizar la idea que subyace de esta acción, ser capaz de entender cuáles son sus consecuencias, sobre qué premisas se sostiene y revisar qué lugar tiene dentro de mis creencias. Es mi responsabilidad construirme un pensamiento, aprender; no es mi función calificar el valor de alguien sino crear valor. Con estas consideraciones invito a dejarse atravesar por Calambre.

Estos últimos años me he sentido como una sombra, me volví un fantasma de mí misma.[2] Sea lo que sea que haya pasado: la enfermedad, la muerte, la decepción; parecía que no podía salir de ahí. Creí que no iba poder acceder nunca más al mundo interno de años atrás, ver el cielo en tonos rosáceos-violetas y sentirme tan llena de mí. Luego encontré este concierto. Warpaint fue una de mis bandas sonoras a los dieciséis.
Los dieciséis, cuando me volvía loca con las preguntas que me hacía y pasaba con amigas tardes enteras patinando. Sobre todo, daba paseos largos, fumaba y me sentía a lucky charm. Mi corazón estaba conectado con el mundo y con los otros. El concierto es íntimo y raro como promete. Me permitió sacar a superficie un amor que creía perdido y un ser que creí cadáver. Cierra con Melting, canción que permite derretirnos en un tiempo continuo para acceder a un pasado que dábamos por terminado.
ANTI-ICON. Ghostemane

Abrasivo. Ominoso. Sincrético. Nine Inch Nailiano. Mórbido. Anti-icónico. Violento. El sonido que se funda entre un futuro incierto, el duelo y los gritos de los cuatro jinetes.
Ohms. Deftones

Entre los escombros reencontraron su viejo sonido. Abren el álbum con un synth sombrío que recorre una tensión controlada para hacer emerger la corriente. Regresa la expresión de la furia y las dimensiones eléctricas. Flujos de sonido synthwave, estratosféricos y nu-metal. Agresivo y bello como solo deftones. (Sí son los ojos de Chi)
Sin Miedo (del Amor y Otros Demonios). Kali Uchis

Del bolero al reggaetón, pasando por elementos del shoegaze, hip-hop, r&b. Me hubiera encantado este álbum hace dos años cuando moría de amor y vi morir una relación que sentía eterna. Lleva el título de una novela de García Márquez que no he leído aún, pero leí que va sobre el amor inagotable sin esperanza. I have felt that. El álbum es una obra magistral.
Eutopia. Massive Attack

Mi Utopía favorito sigue siendo el de Belinda. La palabra utopía se usó inicialmente para hablar de un dónde ideal. Eutopia retoma la palabra desde su sentido etimológico literal, un no-lugar o la negación de este lugar. Así, propone una conversación sobre paraísos fiscales, crisis climática e ingreso básico universal. A lado de Young Fathers, Guy Standing, Algiers, Christiana Figueres, Saul Williams, Gabriel Zucman, su característico trip-hop y unos visuales excepcionales a cargo de Mario Klingemann.
Temas urgentes en contraposición a los temas ideales que estaban en el texto-proyecto de Moro. No vivimos en un mundo ideal, vivimos en una situación urgente y desconocida, en la efectiva realización de la utopía. No existe un mejor lugar, no quedará mundo sin un cambio urgente y colectivo: «Sería mucho más importante proporcionar a todos medios de subsistencia para que nadie tenga la terrible necesidad de convertirse primero en ladrón y luego en cadáver» T.M.
2R0I2P0. Boris. Merzbow

Noise para no pedirle más al silencio. Merzbow y Boris buscan darle cierre a la desgracia y el sinsentido de los días. Lo hipnótico se distorsiona en un misterio de voces. Usan varias pistas que estaban en Love and Evol. Una guitarra muda y una batería crispada de desmemoria. Entropía y densidad.
Irónicamente, la cuarentena me ha impedido soledad y silencio; necesidades vitales para mi introversión. Tuve que regresar a recursos que gesté en la adolescencia para ficcionalizarlas, uno de ellos es la música. 2R0I2P0 no es de mis proyectos favoritos de Merzbow y Boris, no obstante, me ayudó a conectar internamente en medio de un exterior opaco.
Age of machine, Greta Van Fleet

Un sonido más cinematográfico, el primer verso de la canción hace referencia a la novela Dune, y el título Age of machine alude a la canción de apertura de su primer álbum. La letra desarrolla los problemas que tenemos como una humanidad dependiente a la tecnología. We need some healing. God knows if you feel defeated. You have been cheated, you have retreated. Tenía la esperanza de poder escucharlo desde una montaña cuando se estrenara, ya es Abril 2021.
+ Bonus: Three, The Necks.
Sé que me faltaron varios álbumes, pero me es difícil escribir sobre música. No sé cómo hacer que las palabras se replieguen de un modo que le hagan justicia. Este escrito casi es borrado, pero decidí hacerlo parte de mi crecimiento personal.
Aquí está, con la confusión de géneros y subgéneros, sobre-interpretaciones y nulo conocimiento técnico. En nombre de la promesa por mostrarme más vulnerable y hacer lo que me es difícil.
[1] pero cuando callamos/seguimos teniendo miedo./ Por eso, es mejor hablar/ recordando/ que no se esperaba que sobreviviéramos. Audre Lorde
[2] I know I’m afraid, I’m drunk and I’m tired. And the city i walk in, the city I walk in, it feels like it swallows. With my hand in my pocket, I feel like a shadow…

Deja un comentario