quiero regresar a cuando las palabras eran divertidas en lugar de estas bestias furtivas que me pesan, se me fue de las manos una vez más el rol de la tristeza que sino hubiese por el vaquero (remix) del aleatorio seguiría
Johanna Hedva tiene un texto que se llama «todo es erótico» que ahora quiero replicar desde las gratitudes y las risas.
disfruto a las personas que no interrumpen su monólogo en voz alta y continúan hablando consigo mismas cuando aparecen las visitas.
amo los rostros solemnes y elegantes, hay belleza en las narices grandes.
gracia
en el aleteo que cosquillea mi risa y el sonido del contagio.
el eco que hace un bowl de metal con agua fría saliendo del refrigerador.
me gusta presenciar la sintonía de alguien poniendo en acción un deseo acumulado tiempo atrás. la magnitud del valor y la alegría.
gestos que hacen adultos pero revelan infancia
gracia en decir palabras que en algún momento se encuentran con la ‘ch’
chusco,
cachibache,
cachucha,
chamoy,
machucar,
toloache.
gracia en ser cuidada a la manera del otræ
en ser recordada con/desde lo diminuto casi secreto
gracia en la luz del día amaneciendo con el silencio despidiéndose en susurro
el oleaje de ciudad: la ráfaga de coches,
la lavadora dando vueltas,
la rueda de la bici.
gracia en saberse unida a todo lo que es por medio de obras maestras,
gratitud de poder crear, amar, ser compasiva
risa en el fracaso
y en el volver a intentar
caída libre.
gracia en el vértigo de aceptar lo desconocido como regalo
en el sonrojo, en el intento de contacto
de dos seres ligando.
gratitud en la presencias de mis amigæs, su honestidad, comprensión y belleza
crean un jardín de risas y vientos
brevísima selva
vertida de gracia y amor.
juego.
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